“No te quiero herir, por eso te miento”
“Te respeto, por eso no te miento, pero te oculto algo”
“Te quiero, por eso no hago aquello que necesitaré esconder, para no herirte”
“Te amo, por eso te hablo con la verdad y tú decides si sigues conmigo a pesar de…”
Me inclino por la última.
La maldición de los últimos Templarios
Hace 10 años
